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Usos de la aromaterapia en pediatría

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La aromaterapia es una disciplina terapéutica que se basa en el uso de los aceites esenciales, extractos líquidos y concentrados obtenidos de plantas aromáticas o sus órganos (flor, hoja, fruto, etc.). Se componen de un centenar de moléculas activas y eficaces para la salud, con una mínima toxicidad en las dosis correctas.

Por ejemplo, en la vía tópica, que es la más utilizada en niños, normalmente se utiliza un 3 % de concentración, que puede equivaler a 2-3 gotas como máximo. Es la vía más segura y efectiva en niños (y en adultos), puesto que las moléculas se absorben rápidamente, sin efectos secundarios como en el caso de la vía oral que puede provocar irritación gástrica o toxicidad hepática, y es fácil corregir la sobredosificación limpiando la zona con jabón.

A continuación, hablaremos de las vías más utilizadas en pediatría: vía tópica y vía inhalatoria.

ACEITES ESENCIALES POR VÍA TÓPICA

En menores de 6 años nunca se les aplican los aceites esenciales puros, sino que se prepara una mezcla de aceite esencial y vegetal para mejorar su absorción y evitar complicaciones. La dosis varía según la edad pero normalmente se aplica 3 veces al día:

  • 0 a 12 meses: 1-2 gotas de aceite esencial ​​+ abundante aceite vegetal (mínimo 8-9 gotas).
  • 12-30 meses: 1-2 gotas de aceite esencial ​​+ 7-8 gotas de aceite vegetal.
  • 30 meses - 6 años: 3-4 gotas de aceite esencial ​​+ 6-7 gotas de aceite vegetal.
  • 6-14 años: se puede aplicar puro o diluido en función del aceite esencial.

Usos de la aromaterapia en pediatría

ACEITES ESENCIALES POR VÍA INHALATORIA

La vía inhalatoria es muy rápida ya que llega directamente al sistema nervioso sin pasar por el torrente sanguíneo, por eso es muy útil en diferentes situaciones o aplicaciones:

  • En difusión atmosférica: 3 o 4 gotas en el difusor durante 15-30 minutos, antes de que el niño entre en la habitación. Por ejemplo, aceite esencial de mandarina para relajar y facilitar el sueño.
  • En la bañera: 3 gotas en la bañera del bebé u 8 gotas en la bañera normal, pero debe emulsionarse con un gel neutro antes de introducirse en el agua. Por ejemplo, aceite esencial de lavanda para calmar la piel y relajar al bebé.
  • En pañuelo, muñeco, etc.: 2 o 3 gotas que los impregnen de su aroma. Por ejemplo, aceite esencial de limón para evitar los mareos en viajes.

Nunca se debe autoadministrar un aceite esencial sin la recomendación de un profesional sanitario, puesto que parecen inocuos pero según el aceite, la procedencia o la composición, pueden tener complicaciones graves.

Además, siempre es muy importante respetar y no superar las dosis indicadas, puesto que los bebés son muy delicados y susceptibles y las complicaciones pueden aparecer fácilmente. Para evitarlas, sigue siempre el consejo de tu farmacéutico.